En la anterior entrada se muestra
de una forma general a Banksy como personaje y a su trabajo de apropiación, admirado por muchos gracias a su arte y su forma de luchar contra el mismo sistema. Sin embargo, después de adquirir cierta fama e introducirse en el mercado del arte, el artista ha sido criticado y ha provocado desilusión en la gente que le seguía.
En esta entrada mostraré dos ejemplos en los cuales Banksy es criticado, ya sea por la falta de respeto hacia otros graffiteros o por "vender su alma al diablo" al introducirse en el gran negocio que tanto ha criticado.
En esta entrada mostraré dos ejemplos en los cuales Banksy es criticado, ya sea por la falta de respeto hacia otros graffiteros o por "vender su alma al diablo" al introducirse en el gran negocio que tanto ha criticado.
En el mundo del graffiti, ocultar el trabajo de otros es sinónimo de insulto y apropiarse de él se presenta como una ofensa. Un artista callejero de Londres llamado King Robbo, quien ganó reconocimiento en la década de los 80’s, había realizado un graffiti en 1985 que cobró una gran importancia y era muy respetado por las siguientes generaciones. Años más tarde la pieza se encontraba descuidada, tapada por distintos tags, sin embargo, no es hasta la intervención de Banksy sobre éste que provoca una gran polémica y afecta de forma directa al autor del graffiti, Robbo. A partir de aquí, Banksy y Robbo
comienzan una especie de “pelea” sobre una misma pared, apropiándose cada uno
de lo que ha añadido el anterior. Cada vez que uno de los dos intervenía sobre
la pieza, el graffiti pasaba a ser de su propiedad. Es decir, Robbo luchaba por
demostrar que esa era su pieza y esa era su propiedad, y la misma pieza
comienza a adquirir un seguido de modificaciones a modo de batalla.
King Robbo, 1985
Banksy, 2009
King Robbo, 2009
Banksy, 2009
King Robbo, 2009
Anónimo
King Robbo
Anónimo
Banksy, 2011
Banksy, 2012. Tras la enfermedad de Robbo
Por otro lado, ¿qué sucede cuando alguien se apropia del trabajo de Banksy? Christophe Pilate muestra su indignación y crítica hacia el artista mediante su proyecto, cargado de ironía. Pilate lo titula Brandksy (Brand+Banksy), trabajo en el cual se apropia de imágenes del artista callejero y les introduce publicidad, hecho que contradice y manipula el mensaje original que quería transmitir Banksy.
Brandksy, Christophe Pilate
Brandksy se presenta como una burla hacia el trabajo de Banksy, haciendo que el manipulador, en este caso Pilate, se ponga por delante del artista utilizando sus propias imágenes con el fin de desvalorizar su intención original. La apropiación aquí es clara, las obras de Banksy dejan de existir como tal para desvelarnos un nuevo mensaje y avergonzar al creador de éste, tachado de vendido. Ahora las imágenes muestran un fin únicamente publicitario para quien no conozca la obra original.















No hay comentarios:
Publicar un comentario